Calzado para sanitarios en turnos largos: lesiones frecuentes y cómo prevenirlas
Pasar diez o doce horas de pie es la realidad diaria de miles de sanitarios. Enfermeras, médicos, TCAE, fisioterapeutas, veterinarios. Recorrer pasillos, cambiar de dirección constantemente, permanecer de pie durante guardias interminables.
En ese contexto, elegir el calzado para sanitarios en turnos largos adecuado no es una decisión menor. Es una decisión de salud.
Porque cuando el calzado no es el correcto, el cuerpo acaba pagándolo. Y muchas veces en silencio, normalizando dolores que no deberían formar parte de la jornada.
Según algunos estudios, el 95% de los accidentes que ocurren en el sector sanitario son evitables con una correcta cultura preventiva — y una parte significativa tiene relación directa con el calzado utilizado. Solo en 2018, se registraron en España más de 32.600 accidentes laborales con lesiones en los pies y cerca de 37.900 en el tobillo. (Statista, 2018)
En este artículo repasamos las lesiones más frecuentes asociadas al calzado inadecuado en el ámbito sanitario y qué características debe tener el calzado para prevenirlas.
Por qué los sanitarios son especialmente vulnerables
Los sanitarios desarrollan su jornada laboral fundamentalmente en bipedestación, en ambientes cerrados, sobre terrenos duros y lisos y, en muchas ocasiones, expuestos a agentes biopeligrosos.
Esta combinación — muchas horas de pie, suelos duros, ritmo intenso — convierte el calzado en un factor de riesgo laboral real. Un estudio realizado entre 2022 y 2024 en tres hospitales de Aragón con 150 profesionales de enfermería concluyó que existe una alta prevalencia de trastornos musculoesqueléticos asociados directamente al uso inadecuado de calzado. (Revista Médica Ocronos, 2025)
Las lesiones más frecuentes por calzado inadecuado en turnos largos
1. Fascitis plantar
Es una de las lesiones más comunes entre los profesionales sanitarios. Consiste en la inflamación de la banda de tejido que recorre la planta del pie, y provoca un dolor agudo especialmente intenso al levantarse por la mañana o después de periodos de reposo.
Un calzado para sanitarios sin soporte plantar adecuado, con suela rígida o con horma estrecha, multiplica el riesgo de desarrollarla. (Scielo, 2009)
2. Metatarsalgias y talalgias
Dentro de las alteraciones podológicas más frecuentes derivadas del uso de calzado inadecuado en sanitarios destacan las metatarsalgias y las talalgias, correspondientes a las zonas de mayor impacto en la deambulación: la zona metatarsal y la base del talón. Los auxiliares de enfermería son los profesionales que más sintomatología presentan durante la jornada laboral. (Universidad Miguel Hernández, TFG)
3. Dolor lumbar y problemas de espalda
El pie es la base de toda la cadena postural. Cuando el calzado no acompaña el movimiento natural del pie, esa tensión se transmite hacia arriba: tobillos, rodillas, caderas y espalda acaban absorbiendo un esfuerzo para el que no están preparados.
En España, el dolor de espalda es el motivo del 54,8% de las jornadas laborales perdidas y da lugar a un 6–12% de incapacidad laboral. (Revista Portales Médicos) En el colectivo sanitario, la situación es especialmente preocupante: se ha encontrado hasta un 79% de prevalencia de sintomatología osteomuscular en auxiliares de enfermería. (Cenea)
4. Esguinces de tobillo y problemas de estabilidad
Los suelos de hospitales y clínicas pueden estar mojados o tener cambios de pavimento frecuentes. En ese contexto, el tipo de calzado marca la diferencia.
Un calzado sin sujeción adecuada al tobillo — como los zuecos abiertos por detrás llevadas sin abrochar la correa trasera — mantiene el pie inestable y aumenta significativamente el riesgo de esguinces. El zueco abierto por detrás es responsable de muchos de los esguinces de tobillo en el entorno sanitario, debido a su inestabilidad. Y cuando se lleva sin la correa ajustada, el talón queda completamente sin sujeción, lo que agrava aún más el problema.
La parte posterior abierta de las zuecos tipo Crocs no brinda la contención necesaria al talón, y al no garantizar la seguridad del tobillo, pueden favorecer accidentes como esguinces. Algo que en un entorno donde el suelo puede estar mojado y el ritmo de trabajo es intenso, tiene consecuencias reales.
En 2018 se registraron en España casi 37.900 accidentes laborales con lesiones en el tobillo. (Statista, 2018)
5. Otras lesiones frecuentes
Entre las lesiones relacionadas con el calzado laboral inadecuado en sanitarios también se describen: piernas cansadas, calambres musculares, dedos en garra, edemas maleolares, hiperhidrosis, hiperqueratosis y helomas. (Scielo, 2009)
El problema del calzado más usado en sanidad
El zueco tradicional sigue siendo el calzado más extendido en el entorno sanitario. Sin embargo, no todos los zuecos están diseñados para acompañar los desplazamientos constantes que caracterizan la jornada de un profesional sanitario.
Un estudio con 60 trabajadores de enfermería determinó que el 80% eran mujeres y los auxiliares de enfermería representaban el 90% de la muestra analizada, siendo también el grupo con mayor exposición a riesgos asociados al calzado. (Dialnet) Un zueco rígido, pesado o con horma estrecha puede ser igual de perjudicial que cualquier otro calzado inadecuado, aunque lleve el sello de "sanitario".
Qué características debe tener un buen calzado para sanitarios en turnos largos
El uso de calzado ergonómico, con suela antideslizante, material transpirable y adecuado soporte del arco plantar reduce significativamente la incidencia de trastornos musculoesqueléticos en el personal sanitario. (Revista Médica Ocronos, 2025) Un buen calzado profesional sanitario debería reunir estas características:
- Horma ancha — para que los dedos puedan moverse con naturalidad y no sufran presión acumulada durante horas
- Suela flexible — que acompañe el movimiento natural del pie en lugar de forzarlo
- Bajo peso — para reducir el esfuerzo repetitivo acumulado turno tras turno
- Materiales transpirables y lavables — esenciales en un entorno donde la higiene es crítica
- Buena adherencia — para prevenir caídas en superficies potencialmente húmedas
El dolor no es parte del trabajo
Uno de los problemas más extendidos en el colectivo sanitario es la normalización del dolor. Muchos profesionales asumen que llegar a casa con los pies destrozados o la espalda cargada es simplemente parte de la profesión.
No lo es.
La comodidad que se ignora hoy puede convertirse en la lesión de mañana. Y las lesiones musculoesqueléticas crónicas no solo afectan a la calidad de vida del profesional sanitario — también impactan en su rendimiento, en su bienestar emocional y en su capacidad de seguir ejerciendo la profesión a largo plazo.
Invertir en un buen calzado para sanitarios en turnos largos no es un capricho. Es prevención.
En NIBO lo diseñamos pensando en esto
NIBO nació precisamente de esta realidad. Un zueco profesional que equilibra comodidad con movimiento natural: horma ancha, suela flexible, ligero y fabricado con materiales lavables.
Porque los profesionales que pasan el día cuidando de los demás merecen un calzado que cuide de ellos.
Fuentes
- Universidad Miguel Hernández. Calzado laboral en el ámbito sanitario. TFG. Disponible en: dspace.umh.es
- Dialnet. Uso del calzado como factor de riesgo ocupacional en un servicio de enfermería de un hospital nivel II. Disponible en: dialnet.unirioja.es
- Scielo. El calzado laboral en el medio sanitario. 2009. Disponible en: scielo.isciii.es
- Revista Médica Ocronos. Importancia del calzado en el trabajo de Enfermería. 2025. Disponible en: revistamedica.com
- Cenea. Riesgos laborales del personal sanitario. Disponible en: cenea.eu
- Revista Portales Médicos. Guía para la prevención de dolor de espalda en el ámbito laboral. Disponible en: revista-portalesmedicos.com
- Statista. Accidentes laborales en extremidades inferiores en España. 2018. Disponible en: statista.com

